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En los �ltimos 15 a�os,
la econom�a murciana ha ido evolucionando de forma paralela
al ciclo econ�mico espa�ol, si bien ha mostrado mayor
sensibilidad tanto en las etapas de fuerte crecimiento como de depresi�n.
Desde mediados de 1985 hasta 1990, la Regi�n de Murcia experiment�
una etapa de intenso crecimiento de la producci�n. En este
per�odo Murcia lleg� a situarse como la regi�n
espa�ola con mayor crecimiento del PIB (28,4%), superando
en m�s de 4 puntos los resultados espa�oles.
Tras esta etapa comienza la fase de desaceleraci�n
y posterior recesi�n, que se manifiesta en Murcia de forma
especialmente grave entre los a�os 1993 y 1994, donde su
producci�n creci� un 0,26%, menos de la cuarta parte
de lo que lo hizo la econom�a espa�ola.
Esta dura etapa puso claramente de relieve las principales
debilidades de la econom�a murciana, as� como la incapacidad
de su modelo de desarrollo para aprovechar los potenciales existentes
que le permitieran reconducir su din�mica competitiva en
el nuevo contexto de un mercado cada vez m�s global.
En la fase expansiva, el crecimiento de la producci�n regional
se debi� casi exclusivamente a la intensidad en el uso de
los recursos humanos, m�s que al uso intensivo del capital,
v�a mejoras tecnol�gicas, cuyo reflejo no habr�a
sido otro que el consiguiente aumento de la productividad (que aument�
en el per�odo casi la mitad de lo que lo hizo la producci�n)
y por tanto de la competitividad.
A partir del a�o 1995 se produce de nuevo
la recuperaci�n de la econom�a espa�ola, no
siendo capaz la regi�n Murcia de aprovechar con toda su intensidad
las posibilidades de crecimiento que se abrieron en este per�odo.
Las causas de esta actitud fueron varias, pero principalmente la
insuficiente dotaci�n de infraestructuras, la inadecuaci�n
general de su tejido productivo a las nuevas tecnolog�as
y su especial orientaci�n dirigida a sectores maduros con
escasa capacidad de crecimiento r�pido. As�, entre
1994 y 1997 el PIB regional registra una tasa de crecimiento medio
anual del 2,9%, frente al 3,2% de Espa�a.
En los �ltimos a�os parece haber cambiado
la tendencia de la econom�a murciana hacia cotas de mayor
crecimiento, obteni�ndose tasas ligeramente por encima de
la media espa�ola y acompa�ado de un importante crecimiento
en el empleo que ha alcanzado en el per�odo 1994-99 un aumento
del 25,4%, frente al 17,8% de crecimiento de la ocupaci�n
en Espa�a.
La econom�a murciana se caracteriza por ser fuertemente terciarizada,
con una importante presencia del sector primario, una orientaci�n
industrial relativamente baja y un sector de la construcci�n
con presencia ligeramente m�s alta que la media.
La principal caracter�stica del mercado de
trabajo regional de los �ltimos a�os ha sido el intenso
crecimiento que se viene produciendo en sus variables b�sicas.
As� los activos crecieron entre 1994 y 1999 en un 8,8%, siendo
muy superior el crecimiento de los activos femeninos (12,5%), lo
que traduce una mayor tasa de actividad de la mujer en la Regi�n
de Murcia, tras un proceso continuo de incorporaci�n al mercado
laboral. El crecimiento econ�mico fue aparejado con un fuerte
aumento en el empleo, que alcanz� en el per�odo una
tasa del 25,4%, siendo superior el aumento producido en el n�mero
de mujeres ocupadas. Consiguientemente, la tasa de paro se ha visto
enormemente reducida, pasando del 25,3% en 1994 al 13,9% en 1999.
Si bien la tasa de paro femenina y la de los menores de 25 a�os
han experimentado un notable descenso en este per�odo, sus
niveles son todav�a muy elevados (21,7% en las mujeres en
1999 y 25,4% en los menores de 25 a�os).
La situaci�n de la Regi�n de Murcia
viene condicionada, esencialmente, por sus caracter�sticas
f�sicas y geogr�ficas y lo que de ellas se deriva,
tanto desde el punto de vista climatol�gico como en relaci�n
con los recursos h�dricos, la especializaci�n agr�cola,
las potencialidades tur�sticas, la orientaci�n mediterr�nea,
el entramado industrial agroalimentario, la vocaci�n exportadora,
etc., en tanto que otra cuesti�n de car�cter esencial
es la implicaci�n de tal posici�n en la accesibilidad
f�sica y en la conectabilidad con otros espacios econ�micos,
aspectos �stos que l�gicamente es preciso relacionar
la con necesaria dotaci�n de infraestructuras que eliminen,
o al menos amortig�en esta debilidad.
No obstante, pr�cticamente desde el inicio
de la �ltima fase expansiva de la econom�a murciana,
se han realizado evidentes progresos en la l�nea de corregir
los atrasos hist�ricos y mejorar nuestra posici�n
en el conjunto de regiones espa�olas y europeas. En este
sentido, los avances en la dotaci�n de infraestructuras han
sido un hecho, como tambi�n lo ha sido la mejora en la formaci�n
de los recursos humanos, la dotaci�n de equipamientos empresariales
y el importante aumento de la inversi�n productiva privada.
Sin embargo, los indicadores de productividad y competitividad apuntan
claramente a que dicho proceso ha sido insuficiente y que, adem�s,
no ha logrado en la practica los resultados positivos esperados
en la l�nea de adecuar y modernizar suficientemente el entramado
productivo regional para lograr una posici�n competitiva
adecuada.
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